martes, 28 de marzo de 2017

Cerámica

Esta reúne el conjunto de recipientes y el capítulo complementario dedicado a la pintura de vasos griegos. Nacida en el Oriente Próximo, alcanzó en la Antigua Grecia un alto nivel de calidad artística, dejando además importante información sobre la vida y la cultura de los antiguos griegos.
Se conservan numerosos ejemplares de vasos y probablemente representa una parte ínfima de la producción: más de 50.000 vasos provenientes de Atenas subsisten. Por otra parte, los otros objetos han sido destruidos, por el tiempo (maderatejidospigmentos de pintura), o por la mano del hombre, o para su reutilización (piedrabroncemetales preciosos).
 Fabricación

Materiales

La cerámica griega tenía como material de base la arcilla, aunque no todas las arcillas eran iguales. Así, la de Atenas era rica en óxido de hierro (Fe2O3): con la cocción adquiría un bello color rojo anaranjado. La de Corinto, desprovista de óxido de hierro, tenía un color blanquecino. Estas diferencias permitieron, mediante un análisis químico, determinar el origen de los vasos cerámicos: de este modo, se ha podido saber que las hidrias de Hadra utilizadas en Alejandría, en el periodo helenístico, como urnas funerarias habían sido fabricadas en Creta y no en Egipto.
La arcilla se extraía de canteras o de minas de arcilla, purificada después mediante lavado durante varias semanas. Se ponía a remojo en grandes estanques donde las partículas finas subían a la superficie y eran recuperadas. Esta etapa permitía eliminar las impurezas que podían provocar el estallido en la cocción. A continuación se secaba al sol cortada en bloques. Después eran almacenados durante algún tiempo para que adquirieran sus cualidades plásticas.

Elaboración

Al fabricar un vaso, el alfarero amasaba la pasta para expulsar la burbujas de aire y trabajaba sobre un torno invención del Oriente próximo llegada a Grecia en el segundo milenio a. C., accionado por el propio alfarero o por un asistente. Los vasos pequeños podían ser montados de una vez, pero las piezas de mayor tamaño estaban constituidas de varias partes que después eran ensambladas en la barbotina (arcilla desleída en el agua recuperada de los estanques de purificación). Incluso por las asas o los pies, los vasos eran moldeados.
Una vez fabricado se ponía a secar. A continuación se pintaba, según una técnica que variaba según el estilo empleado. De manera general, el pintor jugaba con el contraste del color rojo de arcilla y con una capa de color negro.

Coloración

Por lo que respecta a la cerámica ática de figuras negras o rojas, se utilizó un procedimiento especial a partir del periodo protogeométrico. En la fase de la purificación de la arcilla por decantación y cuando se liberaba de las impurezas, se recuperaba el agua que había servido y se había saturado en arcilla, llamada barbotina. Esta agua se utilizaba para dibujar los motivos decorativos. Mediante la cocción resurgían los dibujos sobre el fondo de color arcilloso. No se trataba, por lo tanto, de pintura. No obstante, algunos resaltos de color podían añadirse después de la cocción.

Cocción

Una vez se había secado la pintura, el pintor dejaba paso al alfarero para cocción, operación delicada, compuesta de tres etapas:
 1.   Cocción en atmósfera oxidante (respiraderos abiertos para dejar pasar el dioxígeno) a cerca de 800 °C: el vaso era totalmente rojo.
 2.   Cocción en atmósfera reductora (respiraderos cerrados) a unos 950 °C, con la añadidura de vegetales en el fuego para producir el ahumado; después la temperatura era bajada a 900 °C. El monóxido de carbono liberado por la combustión incompleta de los vegetales, compuesto reductor, permitía reducir el óxido férrico (Fe2O3) en óxido ferroso (FeO) o en magnetita (Fe3O4) de color negro: el vaso era completamente negro y la parte recubierta con la imprimación negra se vitrificaba, volviéndose impermeable.
3.   Cocción en atmósfera reoxidante (respiraderos abiertos) siempre sobre 900 °C: el dioxígeno del aire permitía oxidar el óxido ferroso en óxido férrico en las partes no imprimadas, que se volvían rojas; las partes imprimadas, que previamente se habían vuelto impermeables, quedaban negras.
La cocción era relativamente simple en principio, pero requería atención y experiencia. Se sabe de un cierto número de vasos mal cocidos, malogrados o con pequeñas imperfecciones, producido por un contacto intempestivo con un vaso vecino. Generalmente, esos defectos no impedían la comercialización del vaso.


Hubo gran variedad de recipientes que se hacían entre ellos estaban:
·         alabastrón, frasquito de perfumes (generalmente, de alabastro o vidrio) con la base redondeada destinado a estar suspendido.
·         aríbalo, botellita en forma de pera usada para guardar ungüentos y perfumes.
·         ánfora, vasija alta y con dos asas junto al cuello, ya terminada en pie chato, ya en punta y de forma fusiforme para colocarla en este caso hundida en el suelo arenoso o bien sobre u montante y cuyo destino era el de guardar y transportar líquidos y granos.
·         anforisco, ánfora pequeña (en realidad una ventosa para sacar el sello de las grandes ánforas de almacenamiento y transporte).
·         askosbotijo deprimido y con un asa por encima para servir el vino aguado.
·         bombylios o bombilio, pequeño ungüentario de cuello muy estrecho, similar al alabastrón.
·         cántaros o copa de Dioniso, que a veces lleva Heracles. Gran copa con asas elevadas (a pesar de su nombre no tiene nada que ver con el cántaro).cratera, vasija grande con boca ancha y dos asas o mangos hacia el tercio interior de la parte ventruda que servía para mezclar en ella el agua y el vino.
·         cíato, similar al escifo pero con una sola asa.
·         cílica, cáliz o copa de poco fondo, ancha y con dos asas.
·         dino, crátera esferoidal montada sobre un pie independiente
·         enócoe, jarra con asa y que tiene por lo común la boca trebolada cuyo destino era verter el vino en las copas.
·         escifo, vaso o taza semiesférica o en forma de cono truncado con dos asas.
·         estamno, cratera de asas pequeñas y de boca menos ancha, que se produce en un periodo concreto.guttus, nombre que en Roma se le daba a un pequeño ungüentario de cuello muy estrecho similar a una aceitera.
·         hidria, gran vasija precedente de la tinaja, provista de tres asas dispuestas de modo que pueda volcarse fácilmente, que se destinaba a depósito de agua.
·         kélebe, ánfora ventruda y con pie chato y asas que suben hasta la boca.
·         kernos, vaso múltiple o conjunto de vasos unidos que servían para ceremonias religiosas.
·         lagena, vasija similar a un pequeño cántaro o una botella, para servir el vino.
·         lécito, frasco de estrecho y largo cuello con asa en el mismo destinado a guardar aceite o perfumes.
·         lecanide, plato hondo con tapadera semejante a una pixida muy achatada.
·         olpe, jarrito panzudo y con asa.
·         oxybaphon, cratera con las asas en el tercio superior de la vasija.
·         pélice, tipo de ánfora
·         pithos, gran vasija esferoidal y de boca estrecha.
·         pixida, pote achatado y con tapadera para servicios de tocador.
·         psictera, cuerpo bulboso, colocado sobre una base alta y estrecha que se utilizaba para refrigerar el vino.
·         ritón, vaso para beber que tiene la forma de cuerno terminado en hocico de animal y con un asa.

Enlaces para vídeos con información extra u otra forma de aprender:


https://www.youtube.com/watch?v=GYNFplPor5I

      https://www.youtube.com/watch?v=Blopo69NV0Q




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